lunes, 4 de mayo de 2009

El día que cambió la historia


Enric González


El 4 de mayo de 1949, hace hoy 60 años, cambió la historia del fútbol. No hablamos sólo del calcio, que se hundió en su noche más negra, sino de cualquier fútbol imaginable: ese 4 de mayo, a las 17.03, terminó un relato y comenzó otro. Si el trimotor Fiat que transportaba al mejor equipo del planeta, el Gran Torino, no se hubiera estrellado contra los cimientos de la basílica de Superga, a apenas 20 kilómetros de casa, es muy probable que no hubieran existido ni el maracanazo del Mundial de 1950 ni la posterior hegemonía brasileña. Tal vez Italia habría sido la primera selección tricampeona, con tres títulos consecutivos. Tal vez el Juventus de Turín sería hoy una institución menor, peleando en las divisiones inferiores. Tal vez desconociéramos la palabra catenaccio y el calcio simbolizara el fútbol ofensivo. Tal vez.

El Gran Torino nunca fue llamado Torino a secas. El principal club de Turín (la familia Agnelli no había adquirido aún el Juventus) proponía algo más que un fútbol maravillosamente ofensivo: encarnó, junto a los ciclistas Coppi y Bartali, el fin de la pesadilla del fascismo y la guerra. El presidente, Ferruccio Novo, ex jugador y ex entrenador, empezó a construir una formación legendaria en 1942, en plena guerra, con el fichaje de las dos estrellas del Venecia, Mazzola y Loik. Esa temporada, 1942-1943, ganó el scudetto. El campeonato, sin embargo, no se jugó la temporada siguiente. Italia se sumergió en una terrible mezcla de doble invasión (los aliados por el sur, los nazis por el norte), de guerra civil (fascistas contra partisanos) y de vacío de poder. No hubo competición hasta 1945. Para entonces, el Gran Torino ya era irresistible.

El equipo grana jugaba con una absoluta furia ofensiva. Había sido diseñado por el director técnico Ernst Ebstein, un húngaro de origen judío que, a causa de las leyes raciales, había tenido que trabajar en la clandestinidad y, pese a todo, acabó en un campo de concentración, del que pudo huir de forma casi milagrosa. Ebstein no quería defensas. De hecho, el Gran Torino jugaba con dos centrales muy técnicos, Ballarin y Maroso, y los cinco centrocampistas típicos del sistema inglés, dirigidos por Valentino Mazzola. Su leyenda se hizo sólida en la temporada 1947-1948 con 125 goles en 40 partidos. Hubo uno especialmente asombroso, contra el Roma. El equipo visitante, el Gran Torino, llegó al descanso perdiendo por 1-0. En el vestuario, los granas decidieron dar una lección a los romanos: volvieron al césped y marcaron siete tantos en 20 minutos. Ése era el Gran Torino de las cinco Ligas consecutivas.

Vittorio Pozzo, el seleccionador que ganó para Italia los Mundiales de 1934 y 1938 (con la inestimable ayuda de Mussolini y de los árbitros), había asesorado a Novo y Ebstein en su política de fichajes. Después de la guerra, montar una selección le resultó sencillo: ocho miembros del Gran Torino (Bacigalupo, Ballarin, Castigliano, Loik, Maroso, Mazzola, Menti y Rigamonti) eran titulares indiscutibles; en ocasiones, como en su victoria contra la mítica Hungría, la nazionale azzurra alineaba a diez jugadores granas. Italia se perfilaba como la gran favorita para el Mundial de 1950, en Brasil.

El 3 de mayo de 1949, el Gran Torino viajó a Lisboa para disputar un partido amistoso contra el Benfica. Mazzola, el gran capitán grana, había exigido participar en la despedida de su amigo Francisco Ferreira, capitán del equipo lisboeta y de la selección portuguesa. Tras el encuentro, concluido con victoria del Benfica por 4-3, la expedición embarcó en un avión rumbo a Barcelona. En Italia se habían quedado el presidente Novo, acatarrado, y un chavalín húngaro inmensamente triste porque el Gran Torino, tras varios partidos de prueba, había rechazado su fichaje. El chaval se llamaba Laszlo Kubala. Desde Barcelona, el Gran Torino siguió su viaje hacia Turín. El avión estaba a menos de cinco kilómetros del aeropuerto cuando, entre una espesa niebla, se estrelló contra la basílica de Superga, donde la familia real italiana enterraba a sus difuntos. Los 31 ocupantes del trimotor murieron en el acto.

Los funerales por el mejor equipo que ha visto Italia y uno de los mejores que ha visto el mundo congregaron a un millón de personas en Turín. En ese momento, a falta de cuatro jornadas, el Gran Torino llevaba cuatro puntos de ventaja al Inter. Los demás equipos decidieron alinear a los juveniles, como se vio obligado a hacer el Torino, el resto de la temporada. Ése fue el scudetto póstumo.

Sabemos lo que ocurrió después. Gianni Agnelli, el fundador de la Fiat, había comprado el Juventus en 1947 y aprovechó el inmenso vacío abierto en Superga para crear un equipo campeón. La temporada siguiente, la que había de convertirse en Vecchia Signora ganó el scudetto y empezó a forjar su propia historia. Ya era otro fútbol. El seleccionador Pozzo tuvo que viajar al Mundial de Brasil (en barco) con una alineación de circunstancias y un sistema ultradefensivo, que caracterizó al calcio en las décadas siguientes.

La historia de la tragedia tuvo un hermoso corolario en 1960. Sandrino Mazzola, el hijo de Valentino, que tenía seis años cuando murió el Gran Torino, acababa de fichar por el Inter. Era un chico de 18 años. Y le tocó enfrentarse al Real Madrid, campeón de Europa. Ganó el Madrid. Tras el partido, Puskas se acercó a Mazzola, le dio la mano y le dijo unas palabras: "Yo conocí a tu padre y jugué contra él. Creo que eres digno de ser su hijo". Mazzola, como es lógico, se echó a llorar.

11 comentarios:

jonceltic dijo...

Ya sabéis que os pongo mucho a Enric González, al menos cada vez que creo que el artículo va de algo que sabéis que me gusta tanto como mirar atrás. Nunca habíamos hablado de este mítico equipo, y aqui os dejo este homenaje.

Por cierto, Gurru apostó 10€ a que ganaba el Barça, y ganó.... (se lo tenia calladito)

cityground dijo...

Sin duda un equipo legendario, ese Torino podía haber dominado unos años mas el calcio.

Siempre me cayo mejor el Torino que la Juve.

Ant the Man dijo...

Joncito, no me jodas con este tema hoy...hay que hablar de la caída del Imperio blanco, del destrozo futbolístico que le hizo el Barça, del choque de dos filosofías de juego...hombre por favor, un poco de seriedad!!!
Por cierto, recuerdos a mi buen amigo Gurruchaga.

Schuster dijo...

Nos gusta que nos pongas a Enric Gonzalez, gran periodista que no hace mucho que nos descubre su pasíón por el fútbol. Sus crónicas desde NY eran monumentos al periodismo.

Además, creo que a todos los barcelonistas nos justa mucho jugar a eso de ...y si hubiera pasado tal cosa...
Carencias de historias frustradas.

Dicho esto, comparto el comentario de Ant. Hay que hablar del chorreo del Bernabeu !!!
(disfrutar mientras se puede, las cosas cambian muy rápido)

Gurru: cierra los ojos y acuerdate del 4-1 del año pasado. Cuando los abras ya tendreis a Florentino I de España.

“En España no existe una “Gazzetta” o un “Equipe”, lo que hay son boletines de forofos. ”

Enric Gonzalez

Chus dijo...

Mi Sporting debutó en Europa con el Torino, 3-0 en El Molinón. ¡Qué años aquellos!

bebeto dijo...

Gurru, desertor...! jugaste a que ganaba el FCB...

Contertulios afrancesados por proximidad, no os corteis, disfrutad del momento.... hablad todo lo que querais.... será Florencio el 1er presidente que tira la toalla dos veces????

Para hoy favorito el Arsenal para mi

vander dijo...

¡ Hombre ant ¡, tranquilo, vamos a tener toda nuestra vida para recordar y hablar de ese partido.

Por mucho que la merengada trate de olvidar, como quien se tira a la bebida, con florentices todos sabemos que "ellos" también recordarán este partido toda su vida (gurru al menos recordará los eurillos que ganó también... si te pilla roncero te excomulga ¡).

Ese Torino y ese artículo bien merecían el post.

No hay más dios futbolístico que Cruyff y Guardiola es su profeta.

(Aunque Guardiola va a superar a Cruyff no hubiese sido posible el primero sin la existencia del segundo).

Lebowsky dijo...

Tengo un amiguete Italiano que me cuenta que la Ciudad de Turín es Grana y que su gran amor es el Torino, mientras que la Juve es el equipo de Italia.Recordareis que hace unas temporadas los Agnelli amenazaron con llevarse a la Juve de Turín por la escasa afluencia de espectadores a Dell Alpi, es más creo recordar que jugaron un par de eliminatorias, creo que de UEFA, en un San siro Repleto, y no sé si también jugaron con el campo lleno tanto en Sicilia como en Bolonia, lo que confirma que la Juve es el equipo de Italia y el Torino la escuadra de Turín.

jonceltic dijo...

En Italia, el club con más seguidores es claramente la Juve, seguido del Inter, por eso se denomina "il derby d'Italia" el enfrentamiento entre ambos. La ópca gloriosa del Milan de Berlusconi (principalmente la época Gullit-Van Basten)situó al Milan tercero en seguidores, por delante de la Roma. Luego vienen los populistas Napoli, Fiorentina, Palermo y Genoa, y luego viene la Lazio.


En las ciudades, Roma es romanista, Genova es del Triffone ( Genoa ), Verona es del Hellas, Torino es granata y en Milano hay una igualdad que se decanta por la mayor simpatía del Inter en el resto de Italia.

Gurru sigue en la UCI? de qué Hospital?

Lebowsky dijo...

Iniesta ha hecho justicia al fútbol. Estoy seguro que dentro de unos años se hablará del juego y estilo de este BarÇa, mientras que del Chelsea nos acordaremos de la pasta que ponía Abramovic. Afortunadamente para los aficionados al fútbol los de Stanford Bridge verán la final por TV, porque de haber ganado y haberse plantado en la final habría triunfado todo lo que odiamos de nuestro amado deporte, la especulación, la racanería, vaya con el cambio de Drogba, toda una declaración de intereses, el resultadismo, al final la mezquindad del Chelsea se merecía quedarse en Londres y asi ha sido.
Felicidades a los Culés, los aficionados al buen fútbol os lo agradecemos.
PD: Aunque no lo diga, estoy seguro que hasta Gurru suscribe mis palabras.

jonceltic dijo...

Ufff. esto hace recordar Kaiserlautern, qúé noche...